4.- PRODUCCIÓN

4.- PROCESO PRODUCTIVO

Los metales no se encuentran en estado puro en la naturaleza, sino que fruto de su combinación con oxígeno, hidrógeno, azufre, etc forman diversos minerales. Es necesario, por tanto, extraerlos y transformarlos para obtener la materia prima buscada.
El hierro es un metal que se encuentra en la corteza terrestre generalmente en forma de óxidos de hierro. La siderurgia es la metalurgia del hierro y básicamente consiste en el proceso de transformación de la materia prima del mineral de hierro en acero, o sea, en una aleación metálica constituida por Hierro y una proporción especialmente reducida de Carbono (entre 0,02 y 2%) más algunos metales adicionados (cromo, cobre, fósforo, manganeso, molibdeno, níquel, silicio, vanadio titanio, entre otros) que le otorgan a la aleación propiedades específicas.

4.1.- MATERIAS PRIMAS

En la producción del acero se requiere la presencia de varias materias primas que cumplen distintas funciones en su proceso de producción. Ellas son:


       
- Minerales de hierro: El mineral de hierro es un compuesto de hierro, oxígeno e impurezas como el azufre, sílice y fósforo.
o   Óxido férrico anhidro Fe2O3
o   Hematites. El óxido hidratado Fe2O3-3H2O
o   Otros óxidos, silicatos, carbonatos.
Los minerales son triturados hasta convertirse en polvo. Las partículas de hierro se separan magnéticamente y luego se concentran y fusionan en pellets con un alto contenido de hierro.
o   Sinterización: Consiste en aglomerar a elevada temperatura las partículas de mineral mezcladas con polvo de coque.
o   Pelletización: Se amasan las partículas de mineral con agua, polvo de carbón y aglomerantes, y se someten a un proceso de cocción para su endurecimiento.

-         Coque: Es el residuo sólido que se obtiene por destilación de ciertos tipos de hullas (hullas coquizables) en cámaras cerradas, fuera del contacto del aire, a temperaturas superiores a los 1000 ºC. Sirve como combustible al quemarse rápidamente con un calor suficientemente intenso como para fundir el mineral. La combustióera los gases necesarios para desprender el oxígeno del mineral. También proporciona el carbono que se requerirá más tarde para la fabricación del acero.
-         Chatarra: Junto con los minerales de hierro, es la primera materia para la fabricación del acero.
o   Fundentes: Tienen la misión de formar una escoria que recoja los elementos que se introducen con la carga y son perjudiciales para el acero final, dejando por tanto el baño libre de impurezas. Ej. Caliza: La piedra caliza triturada es una piedra gris compuesta principalmente por carbonato de calcio. Derretida purifica el hierro y actúa como fundente (empleado para remover materiales indeseados) absorbiendo el azufre, fósforo e impurezas. Esto forma una escoria, que flota sobre el hierro líquido.
o   Ferroaleaciones: Son aleaciones de hierro con manganeso y silicio principalmente, que se añaden en el baño para conseguir la composición correcta del acero. A veces, se añaden metales puros, como el aluminio, el cobre, el cobalto o el níquel.

-         Aire: Es la materia prima de mayor presencia en la producción de hierro: se ocupan aproximadamente 3,5 toneladas de aire por cada tonelada de arrabio producida. El aire se emplea para mantener la combustión y para suministrar el oxígeno necesario para las reacciones químicas. Precalentado hasta 1.100ºC aproximadamente se inyecta a alta presión dentro de la base del horno.


4.2.- PROCESO SIDERÚRGICO

En general, se habla de una siderurgia integrada cuando la producción del acero se realiza a partir del mineral de hierro. En este caso, existen básicamente dos procesos diferentes: 

4.2.1.- ALTOS HORNOS

Como se observa en el diagrama siguiente la producción se inicia cargando las materias primas (mineral de hierro, carbón coque y piedra caliza) por la parte superior del alto horno inyectando aire precalentado a aprox. 1.100ºC en la base del horno, lo que quema el coque generando altísimas temperaturas que funden el mineral y liberan gases que permiten separar el hierro del mineral. La piedra caliza a esas temperaturas se convierte en cal y captura parte de las impurezas, especialmente azufre y forma una escoria que flota sobre el mineral fundido. El material resultante de este proceso se denomina arrabio y contiene aún importante proporción de carbono e impurezas que se reducen en las etapas subsiguientes.


 


El Alto Horno funciona de manera ininterrumpida.




El arrabio es transportado al horno convertidor de oxígeno donde se le adiciona una parte de material de chatarra (aprox. 25% de la carga) y, mediante una lanza enfriada por agua, se le inyecta oxígeno puro a presión, generando temperaturas de 1.650ºC. En estas condiciones, el oxígeno se combina con el exceso de carbono en forma de gas y quema rápidamente otras impurezas que terminan flotando como escoria. El ajuste fino de la composición del acero se realiza en el horno cuchara (también llamada metalurgia secundaria). En esta etapa se adicionan las ferroaleaciones de acuerdo al tipo de acero que se requiere producir. El proceso se completa con la desgasificación removiendo los gases producidos durante el proceso (oxígeno, hidrógeno y nitrógeno), lo que se logra mediante dos procesos posibles (desgasificación por flujo o en la olla de colada). Finalmente, el acero fundido se vierte desde la olla de colada dentro de un depósito en forma de embudo desde el que fluye, a una velocidad regulada, dentro de un molde con superficie de cobre refrigerado por agua cuya forma hueca interior corresponde a la forma deseada de los llamados productos semiterminados: tochos, palanquillas y planchones. Los tochos y palanquillas son de sección cuadrada (comúnmente de 150mm por lado) y difieren en el largo en que se corta. Los planchones son de sección rectangular y varían entre 150 y 200mm de espesor por alrededor de 1.000mm de ancho. El acero, ahora sólido, se desplaza hacia una mesa de salida donde se corta al largo deseado mediante un soplete de corte. Desde allí se traslada mediante una correa transportadora hacia una planta de acabado para pasar al proceso de laminado.

4.2.2.- REDUCCIÓN DIRECTA

El horno de reducción directa es alimentado por la parte superior con mineral de hierro generalmente en forma de pellets inyectándole un gas reductor rico en monóxido de carbono e hidrógeno que reacciona con el óxido de hierro removiendo el oxígeno y convirtiéndolo en hierro metálico, que puede ser producido en forma de hierro esponja o en briquetas, las que posteriormente son procesadas en el horno eléctrico de arco. Por su parte, las acerías, basan su producción en hornos eléctricos que, en vez de usar el oxígeno puro como combustible para generar las altas temperaturas requeridas, funden chatarra (o proporciones de hierro de reducción directa) creando un arco eléctrico entre los electrodos y la carga metálica.

 

4.2.3.- CONFORMACIÓN DEL ACERO

Una vez que el acero está en estado sólido es necesario darle su forma de producto final. Para ello se aprovecha la capacidad que el metal tiene de admitir una cierta deformación sin romperse, característica que se ve, además incrementada a altas temperaturas. Aprovechando esta propiedad surge la forja, empleada en las herrerías donde golpeando el acero caliente con el martillo, se le daba forma al acero. Actualmente, y siguiendo un principio similar, se emplea la laminación, en la que el acero se hace pasar entre dos cilindros que lo presionan deformándolo.

4.2.3.1- LAMINACIÓN

La laminación del acero consiste en transformar los productos semiterminados reduciendo su sección hasta secciones deseadas, con el consiguiente alargamiento. En general, los tochos y palanquillas dan origen a la familia de los productos largos, en tanto los planchones dan origen a productos planos. El proceso de laminación en caliente se hace a altas temperaturas y, tiene efectos no sólo sobre la dimensión de los elementos sino también sobre la estructura granular del acero, mejorando la dureza, resistencia y ductilidad. Entre otros efectos menos deseados de la laminación en caliente cabe mencionar la oxidación (cascarilla de laminación) y la consecuente imperfección de las tolerancias dimensionales. La laminación en frío se hace a temperatura ambiente y otorga a las planchas y flejes un acabado liso de la superficie, alta precisión dimensional y propiedades mejoradas (aumenta la dureza y resistencia reduce la ductilidad).

4.2.3.2- TREFILADO

El trefilado es una técnica de conformado empleada en la obtención de alambres circulares que, en diámetros pequeños, es más rentable que la laminación.

La fabricación de alambres parte de alambrón laminado en caliente, al cual, mediante trefilado, se le reduce el diámetro hasta ajustarlo a los requerimientos. Esta reducción de sección se realiza en unas máquinas conocidas como trefiladoras.

4.2.3.3- FORJA Y ESTAMPACIÓN

La mayor parte del acero producido se conforma por laminación. Sin embargo, una parte se destina a la forja, que consiste en dar forma a una barra o tocho mediante golpeo. La forja manual, típica de las herrerías, ha caído en desuso, aunque este mismo principio sí se utiliza en la fabricación de piezas de gran tamaño, para las que se emplean martillos pilones movidos hidráulicamente.
La estampación es un proceso que puede considerarse un caso particular de la forja y que, por su versatilidad y economía, se emplea masivamente. Se utiliza un molde y un contramolde entre los que se dispone un producto de acero, por ejemplo, una chapa. Al ejercer presión para unir ambos moldes, la chapa se deforma adoptando la geometría deseada. La estampación puede combinarse con otra técnica, el troquelado, donde se emplea también un juego de molde y contra molde que, en este caso, al disponer de bordes cortantes, permite recortar o perforar la chapa.

4.2.3.4- MOLDEO

En el moldeo se vierte acero líquido en un molde que contiene una cavidad que reproduce la geometría de la pieza que se desea fabricar. Al solidificar el acero, se obtiene la pieza deseada y, salvo operaciones de acabado, no son necesarios tratamientos posteriores de conformado, aunque sí se deben mejorar sus superficies mediante mecanizado.
Esta técnica es poco empleada por su alto coste económico, el cual se debe a la necesidad de realizar moldes para cada una de las piezas, y a que se requiere fundir completamente el acero.
Uno de los productos que más aplicación tiene en la construcción, industria y transporte son las planchas gruesas que se producen, generalmente a partir de planchones, en espesores que varían entre los 6,35 y los 300mm. Este proceso se hace precalentando los planchones previamente en un horno de recalentamiento para luego someterlos a tres tipos de laminado en los laminadores de plancha gruesa por deslizamiento, el laminador de plancha gruesa universal o el laminador continuo. Si es necesario lograr propiedades especiales a las planchas se les dará un tratamiento térmico adecuado.

Otro producto común es la fabricación de planchas laminadas en caliente para tubos cuya producción es similar a la producción de flejes, pero dejando los bordes ligeramente biselados y dándole el tratamiento apropiado para tolerar las severas operaciones de moldeo y soldadura.