5.2.4.- METALES NO FERROSOS. ZINC


5.2.4.- ZINC

El zinc es un metal de transición de color gris azulado, siendo su principal uso el galvanizado del acero para evitar su corrosión. Tiene una densidad de 7,14 T/m³ y un punto de fusión de 420 ºC.


5.2.4.1- OBTENCIÓN DEL ZINC

El zinc se halla en la naturaleza combinado en forma de carbonato o sulfuro, y nunca en estado nativo.
La calamina (carbonato) y la blenda (sulfuro) son los minerales de los que se suele extraer el zinc. Existen dos técnicas para obtener zinc a partir del mineral: la vía húmeda y la vía seca. Ambas técnicas emplean la tostación del mineral para transformarlo en óxido de zinc, tras esto, en la vía seca, se reduce el óxido con carbón y en la húmeda, se transforma en sulfato, precipitando luego por electrodeposición.

5.2.4.2- PROPIEDADES Y UTILIZACIÓN


El zinc puro es un metal de aspecto brillante, frágil en frío y blando. Expuesto al aire seco es inalterable, pero la humedad lo oxida, formándose una capa pasiva de óxido que lo protege de la corrosión.

Láminas de Zinc
Su principal utilización en la construcción es la de actuar como capa protectora de otros elementos metálicos, en especial del acero. El galvanizado y la sherardización son dos procedimientos para conseguir depositar una capa de zinc sobre el acero. El galvanizado consiste en recubrir el metal por inmersión en un baño de zinc fundido o por electrodeposición. La sherardización, menos frecuente, consiste en calentar las piezas en el interior de un recipiente que gira lentamente a unos 350-450 ºC en presencia de polvo de zinc.

El zinc se emplea en forma pura o ligeramente aleado en cubiertas, canalones, bajantes, depósitos de agua, etc. También sirve como recubrimiento anticorrosivo para el acero y otros metales. Además, entra a formar parte como elemento minoritario en muchas aleaciones.